Los gobiernos y sociedades enfrentan un nuevo reto.

 

Cada vez es más común escuchar términos como Internet de las cosas (IoT) Inteligencia artificial (IA) e Inteligencia de negocios (BI). Cada uno de esos términos van enfocados a hacer nuestra vida más sencilla, optimizar nuestros procesos y hacer más rentables a las empresas. Sin embargo, la sociedad parece ignorar los grandes retos sociales que vienen.

En China la empresa Changying Precision Technology Company es una fábrica operada 100% por robots, no tiene intervención humana en el proceso de fabricación de sus productos. Esta es solo la primera de muchas que vendrán, del mismo modo en china la empresa FOXXCON reemplazó a 60,000 personas por 60 robots. La pregunta inmediata es: ¿Qué pasará con las personas cuando todas o la mayoría de las fábricas migren a las nuevas tecnologías? Y no solo los trabajos de mano de obra están en riesgo, el FINTECH junto con el Big Data y el Business inteligence están desplazando a contadores, asesores financieros y otros puestos administrativos, la inteligencia artificial está desplazando personal de servicio.

La semana pasada llamé a la aerolínea Iberia para cambiar unos vuelos, a mi sorpresa la contestadora que tomo mi llamada no era la clásica de “Presione 1 para tomar una acción” esta era un robot que entendí mis palabras como lenguaje natural “Quiero hablar con un asesor” le dije, a lo que respondió “Un segundo, contactando un asesor”

Cuando todo esto pasé la única solución para mantener a la enorme población humana desempleada que no posea un robot para que trabaje por el será que el gobierno aplique grandes cargas tributarias y crear programas sociales que mantengan a la gente que no tiene capital para adquirir un robot que trabaje por ellos, o para comprar acciones de una empresa que le comparta de sus utilidades.

 

Sin duda los modelos de negocio deberán cambiar e innovar una forma en la que las masas desempleadas del futuro tengan una oportunidad de realizarse profesionalmente.